jueves, 7 de julio de 2011
De esto nunca deberías haberte enterado
Han sido días de calor luego que hace ya semanas habíamos tenido días grises. Llegaron los días donde nuevamente empezamos a usar las gafas de sol. Han sido días de mirar, observar y de nuevamente creer, creer en algo nuevo, no tan solo creer, sino que también de crear cosas nuevas… cosas que encontramos conforma va pasando el camino. La lluvia paso y el frio también. Pareciera ser que la primavera desea llegar con todo sobre nuestra cabezas, aunque el abrigo se reúsa a ser guardado. Han sido días de recordar cosas viejas. Cosas que están guardadas como en un cajoncito que por fin puedo abrir ya que la llave estaba perdida hace años. Son recuerdos con ese olor a viejo. Agarrar ese libro y hacerle una ojeada rápida para que los dedos queden ásperos. Recordar amistades, escenas, momentos imborrables… El sonido de la playa y de las olas del mar golpeando constantemente. Ver la grandeza y conocer sus límites. Han sido días de salir y mirar. De contemplar y pensar. De actuar y sentarse. No hay nada nuevo bajo el sol. No hay nada nuevo debajo de mis hombros ni nada nuevo por ser. Gracias a la mañana Dios crea. No hay límites de días ni de cosas. Basta de criticar, copiar, pensar: Es hora de crear algo nuevo. Es por eso mismo que han sido días donde puedo ver que todas las cosas son hechas nuevamente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)