
Mirando un rato el paisaje otoñal camino a mi casa desde el colegio, observaba las calles mojadas y muchas hojas en la cuneta y el viento las movía de un lugar a otro y sin tener un lugar fijo donde estas hojas se pudieran quedar, y eso me hizo pensar algo muy valioso.
Cuando estamos en algún lugar, como personas, y nos sentimos bien de repente nos dejamos llevar por lo que el mundo quiere y nos ofrece. Muy pocas veces es algo bueno, casi siempre es algo que perjudicara nuestro estado para mal.
Quizás esto me nos ha pasado mas de alguna ves y lo único que queremos es volver a como estamos pero es irreversible, como las hojas de otoño que se mueven de un lugar a otro. No lo pueden evitar.
Nosotros podemos y tenemos la capacidad de discernir, pero es algo que a todos siempre nos cuesta ¿Por qué lo bueno y lo malo es algo tan simple, pero ala ves es algo complejo?¿Y por qué cuesta tanto saber decir en que lado estamos? Preguntas sencillas con un responder complejo.
Eso es algo que tu solo puedes responder y tratemos de evitar ser como las hojas de otoño.
Por eso dicen por ahí que el camino estrecho es mejor que el ancho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario