domingo, 27 de febrero de 2011

Las cosas que me molestaron, me molestan y que por siempre me molestaran

Hermoso diario vivir lleno de alegría y sabiduría. Nunca un día va ser igual al otro, de hecho jamás hubo un día como el de ayer y jamás habrá un día como este. La rutina muchas veces es cómoda. En algunos casos imperceptible. Acostumbro a observar todo (Vaya Don) y gracias a eso me doy cuenta de las cosas que odio. Al grano.

Veo la televisión y cada vez más la odio. Sobretodo ver ¡esos comerciales de pasta de diente que tanto repudio con mi alma! A pesar de tener el mejor cepillo aun tienes muchas bacterias en la boca mijito. Eso lo confirma el odontólogo que sale en la pantalla que en todos los países tiene un nombre distinto. ¿Acaso mi cepillo es malo doctor? Vagos. Odio los hospitales y lo relacionado a la salud, desde sacar un bono sencillamente un trámite de aquellos, esperar en ese pasillo o en esa sala todos con cara de muertos, aguantar el “Estoy aburrido” del niño de al frente que a pesar de comerse un paquete de papas fritas y tomarse medio litro de bebida sigue quejándose. Todo esto acompañado de una televisión que que apenas se ve ya que la antena esta tirada en el suelo. ¿Algo más? Están dando la teleserie Venezolana. Salud. Repugno sentarme en la mesa y que muerdan la cuchara o el tenedor y se lo metan por completo a la boca. El sonido del metal contra el diente es HORRIBLE. Es una especie de maquina experta en escalofríos. Para que mencionar a los que comen con la boca abierta y sorbetean mas aun si es en el cine! Dios! ¿Hay algo más malo? El cine se disfruta en silencio o es que la gente va a un lugar oscuro a comer fuerte y sorbetear la última gota de su bebida ¡Comprende que cuando el vaso esta vacio, no hay mas bebida! Mención honrosa para la pequeña que pregunta en toda la película de principio a fin. Odio la frase “recursos humanos”. Por favor que alguien explique qué significa esta frase, es decir, me imagino a alguien que dice: Bueno nuestros recursos humanos para este año son tres orejas, dos brazos, un tronco y noventa y dos dedos. ¡Bien! Con eso saldamos el año. Lógico. Odio estar reunido con dos personas, pero estar hablando sólo con una, y que el otro en vez de hablar o sonreír esté observándome muy serio de arriba abajo. ¿Se perdió algo? Evitable. No paso a la gente solidaria. Más aun esta presentación: “Hola soy José tengo 22 años y soy el jefe supremo de la campaña más grande de Chile en recolección de alimentos”. O esta parte “Bueno yo he estado en todas las campañas solidarias, en todos los encuentros, y he estado en etc, etc, etc.” Más parece una junta de títulos que una persona solidaria. Sincero. Gracias por tu aporte Leandro. ¿Estás llorando? ¿Esta triste? ¿Te enojaste? No, abre el paint y haz un dibujo.



Por eso y por muchas cosas más.





Muchas más.

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