Al parecer nunca había escrito de algo que ni siquiera lo padezco pero creo que lo he notado en muchos lados. Una vez me pregunte como seria ser una persona que sea el centro de todo. Donde todo gire alrededor tuyo y lo que digas sí será sí y lo que es no, efectivamente es no. Y empecé alucinar con estas ideas locas y que suenan geniales en un principio. Pero como lo dije al principio, lamentablemente es una enfermedad. Mi madre cuando más pequeño al ver que yo pedía más y más me decía “Ósea Diego tú no eres el primero ni el segundo ni el tercero, no todo gira en torno a tus propias necesidades”. Lo que decía mi Madre va también muy de la mano con el narcisismo, gente que cree que se las sabe por libreto y lo que no sabe lo inventa muy bien, aunque este concepto se desarrolla desde temprana edad y son otras causas. Así que en este caso no va mucho con lo que quiero decir. El punto va a que el yoísmo nos hace unas viseras invisibles, para los que no saben lo que son las viseras son las que le ponen lo caballos para no mirar a otro lado y así no perder el camino. En otras palabra me concentro solo en mi camino, en mis deseos y anhelos, el de al lado no me importa nada.
Lo que hace especial también a este tipo de gente es su forma de pensar. Es fácil darse cuenta cuando una persona es yoísta. En una conversación basta muchas veces para conocer una persona. De hecho, mi profesor de filosofía decía que bastaba una mirada para invadir por completo a alguien. El cuento es que cuando hablamos con esta clase de gente nos damos cuenta de que es especial. Cuando ya te empieza hablar en tercera persona es que ya ha superado todos los límites conocidos. Estas personas son muy inseguras de sí mismo, tratan de cubrir su inseguridad haciéndole la vida incomoda a los que generalmente deben tratar, ya sea por su trabajo en conjunto, o por su convivencia familiar o de pareja. Son personas duras de carácter e impenetrables y muy celosas de su privacidad, aunque la mayoría de las veces invaden la privacidad ajena, para gozarse y burlarse de los fracasos de los demás. Además de una curiosa capacidad de conocer a todos! Eso es lo más raro. Ellos te pueden conocer todo tú alrededor ya que para ellos una conversación basto para que seamos íntimos amigos. No tengo idea donde vive, que hace, cual es su familia, pero es un amigo. Curiosísimo. Lo más triste de todos es que al que supuestamente conocen ni siquiera sabe quién les hablo.
Una persona definió muy bien a los yoístas. Dijo que eran los “neohumanistas” de este siglo. Y vaya que tiene razón, ciertamente, los humanistas ven al hombre como el centro de todo. El hombre puede hacer todo lo que le pidan, gobernar, pensar, crear e incluso solucionar los problemas por sí solo (Es increíble!). Pero los neohumanistas sacian sus necesidades en cosas, en actos, en prioridades tras prioridades, al igual que los yoístas que buscan la conformidad con cosas.
Pienso como conclusión que esta gente necesita amor. Ese amor que lo puede suplir todo. La biblia nos dice que “Donde esta nuestro corazón, está nuestro tesoro” ¿Dónde está tu corazón estos momentos? ¿Qué es lo que anhelas y no puedes conseguir? Hay cosas que simplemente nunca la comprenderemos, como el pensamiento de los yoístas, pero hay un amor que puede suplirlo todo y hacer que nuestra vida de un cambio. Dejemos de pensar en nosotros y tener como prioridad la exclusiva de atención a nosotros mismo. Demos espacio y prioridad a cosas verdaderas, como el amor, el amor que solo Dios nos puede dar.
2 comentarios:
muy bueno el tema! para identificar nuestro "yoísmo" y ayudar a los demás con el suyo! Gracias Diego!
Que profunda reflexión, interesante tema, es algo que te deja pensando. Saludos Diego Muy bueno :)
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