miércoles, 31 de agosto de 2011

Fotos, Waters, Picasa, Super Mario

Siempre he dicho como medio en broma y medio verdad que si algún día tengo un estudio fotográfico, lo haré en un baño. Así es! En un baño.

Creo que el lugar favorito de todos para sacarse fotos es en el baño. Me animo a decir que hoy por hoy más de la mitad de los jóvenes tienen aunque sea una foto en el baño, de hecho, cualquier cámara sirve para hacer esta verdadera auto sesión full fashion, desde una canon réflex hasta la del celular.

El momento exacto para sacarse estas fotos son dos: El primero es cuando los papas han salido de compras. En ese momento de soledad es hora de ponerle las pilas a la cámara y que empiece la sesión (Si es necesario se llama a un amigo/a para que no te sientas tan idiota). El segundo es un poco más complicado y es cuando tus papas y hermanos están durmiendo por la tarde, silenciosamente te diriges al baño, pones pestillo y la sesión se arma en cosas de segundos. Algunos se lo toman más en serio y derechamente se maquillan como conejitos (nariz pintada color negro, con tres líneas por lado. Mas parece ratón) en sus fotos.

Debemos admitir que más de alguna vez hicieron el intento en sacarse esas fotos mostrándose de cintura para arriba o de cuerpo entero. Lo más curioso de estas fotos es que sale absolutamente todo lo que tienes en tu baño, por ejemplo sale ese sapito colgado al lado de la puerta donde cuelgan las toallas o el poco famoso wáter, retrete con una funda rosada en la tapa.

Debes tener cuidado a la hora de sacarte fotos en el baño ya que puedes dejar en evidencia muchas cosas, como el sarro acumulado en el espejo que se nota más aun cuando sacas una foto con flash. Ahí es cuando toda la suciedad y todo eso cochino sale a la luz y te das cuenta de que realmente debes aunque sea pasar un paño con agua en el espejo. También es peligroso sacarse una foto en el baño y que la tapa del wáter este abierta. Derechamente te puedes encontrar desde un vomito hasta una… Bueno dejémoslo hasta ahí.

Una de las cosas que también me llaman la atención de estas fotos en el baño, es que como es un lugar tan “intimo”, asumen que nadie los ve. Pero eso es una paradoja porque al final todas esas fotos salen a la luz por voluntad propia. Antes eso sí de hacer ese gran álbum para la red, muchas veces se es necesario editar las imágenes, con lo que se debe recurrir algún programa que no sea tan complicado para “enchular” las fotos como el picasa, que cumple muy bien la función de editar sin esforzarse demasiado. Definitivamente es aquí directamente donde ocurre la mayor atrocidad. Si ya era excesivo (y bueno) mostrar todo tu baño en la foto, ahora saturar la imagen hasta que tu cara quede negra como si hubieses estado en un solárium por cinco días y poner letras cón múúúúchááás tííílééés en una esquina superior y con mensaje tan alentador como deprimente como el “Soy toda tuya”, o el “Puro corte pal’ mambo” acompañado color verde chillón que de seguro mejorará mucho mas nuestra foto. Una vez que hemos hecho esa gran photoshopiada, es hora de por fin subirlas a la red o ponerla de perfil en alguna red social. Que quede en claro que es un álbum de cuarenta fotos donde lo único que cambia es la expresión facial o la pose (un brazo más arriba que el otro). Un vez hecho todo esto siguiendo paso por paso, de seguro se viene un bombardeo excesivo de comentarios, que vendrían siendo como las moneditas para Super Mario.

Y que quede claro que todo esto nació de un baño.

lunes, 15 de agosto de 2011

Por todos los cielos

Si el Diablo no es omnipotente..
¿Por qué muchas personas al mismo tiempo le echan la culpa de todos sus problemas y tribulaciones?
¿Por qué?
¿Ahora quién es el culpable?

viernes, 5 de agosto de 2011

Etiqueta

Hoy en día gran parte de la sociedad basa su propia vida, o más bien la define, bajo distintos conceptos que andan deambulando en la atmosfera colectiva. Que quede en claro que hoy se necesita pertenecer a “algo” para poder ser parte de la sociedad, sentido de pertenecía podríamos llamarlo pero ese nombre queda muy grande. En realidad, la gente hace su vida con etiquetas, etiquetas que se han puesto o que le han puesto los demás. Es como cuando vas a la tienda de ropa y eliges tu prenda de color determinado con costuras determinada y una talla de acuerdo a lo que es tu cuerpo.

Las etiquetas nos tienen rodeados es como un bombardeo constante de consumismo, vanidad desbordada, violencia sin límites, indiferencia afectiva y… sexo grotesco, han producido sus resultados: pragmatismo, cortoplacismo, irresponsabilidad, indiferencia afectiva y religiosa; pero también han disminuido nuestra firmeza y sembrado en nuestras almas profundos vacíos, difíciles de superar.

En las personas esto genera que cree discurso propio de acuerdo a lo que piensa pero que muchas veces hasta la propia persona no puede entender (ni explicar). Al verse tan invadido por modelos y costumbres que son de enorme trasfondo, el individuo anhela pertenecer a algo que quede de acuerdo a su medida. Te pongo a pensar en la gente que te rodea y quizás te fijes que estos han cambiado como por arte de magia. Ayer mi amigo me comentaba que “no estaba ni ahí” con la política y los sistemas pero hoy veo que su muro o su discurso solo hablan de una revolución y de cambios (Ni idea que cambio pero que importa). Ayer me hablaban de que no entendía siglas pero hoy es un ferviente seguidor del comunismo. Antes me comentaba que se compro una palestina para adornar mas su vestimenta, hoy la usa para cubrir su rostro como un verdadero terrorista. Y así puedes encontrar muchos ejemplos más.

Estamos hablando de una sociedad que aparenta mucho más de lo que es. Que piensa con el corazón y no actúa por la mente. Una sociedad que es reciclable y que tiene fecha de vencimiento. Una sociedad que memoria frágil y que pareciera ser que muchas veces está en contra de todo solo por el concepto de “estar en contra”. Una sociedad que muchas veces no se informa de manera clara, solo de manera resumida. Una sociedad que quiere cambios pero censura lo que pasa dentro de sus hogares. Una sociedad que lamentablemente ciegos guían a ciegos… Una sociedad que le importan las etiquetas…

Creo rotundamente que los cambios existen y que todos juntos podemos lograrlos. Como también creo en las organizaciones que se han levantado para hacer un giro. Solo falta nuestro compromiso, pero no ese compromiso de cartón que dura hasta el próximo jueves, necesitamos gente de verdad. Gente que se ha hecho con todo lo que ha encontrado en el camino pero que recogió solo lo bueno. Muchachos, todo absolutamente todo es licito en nuestras vidas, todo. Pero no todo nos conviene. Es ahí cuando entran en juego tu madurez y capacidad de sentido común. Basta de etiquetas falsas que ni tú te crees. Es hora de hacerse valer.