La gran mayoría de las personas que trabajan esperan con ansias y cuentan los días para que llegue el fin de semana para por fin descansar. Muchos lo asocian como “tiempo quieto” “descanso” o simplemente dormir, pero los adolescentes ven el fin de semana como una oportunidad de salir “solos” (recordemos que ellos son adultos y se mandan solos) Es por eso que el fin de semana es lo máximo de todo lo posible.
Una vez vivido intensamente un fin de semana de aquellos llega el momento de volver a la semana.
El lunes por la mañana es de “solo reme moranza”, Las primeras dos horas son claves para acordarse de toda la odisea que pasó en el fin de semana: Quien con quien, que si este beso a la otra, que este otro estaba curado, que el otro le pego a la otra, que uno desapareció y apago el celular y todos esos chismes que parecen tan serios y graves. Pero ojo que tiene su ritual.
Por lo general, son las mujeres en específico quienes llevan a cabo esta primera parte del día. Por lo que he observado es más o menos así: Se hace un esfuerzo sobrenatural por llegar temprano a la escuela (Así es, solo los lunes). En una esquina de la sala poco a poco van llegando las muchachas que tienen ese deseo de revivir aquel épico día anterior. Improvisadamente se usan las mesas para sentarse y la silla la usan para poner los pies.Dato Curiosisimo. Cuando van llegando a ese encuentro, cada una entra a la sala con una expresión uniforme en el rostro que por lo general es cara de muerto como si fuesen zombies maquillados y con sombras, pero es solo cara de sueño (Y hambre). Mágicamente la expresión cambia radicalmente cuando ven a su otra compañera que fue cómplice de aventuras durante el fin de semana, los ojos se abren y las miradas se intercambian como si algo de nuestros ojos esconden y que esta punto de explotar. Acto seguido se abrazan y te preguntan si estudiaste para la prueba de hoy… Esta es la respuesta: ¿Había prueba? Pero que importa si en esas horas hay que hablar de lo más importante el fin de semana. La prueba es cosas de dos recreos y listo.
Pobre de aquella que llega al grupo sin haber salido el fin de semana. Pobre... Lo único que va poder hacer es torturarse a escuchar las anécdotas de sus amigas sin entender ningún carajo lo que está hablando, es más, cuando el grupo recuerda algo gracioso ella va tener que unirse y forzar una risa la cual mientras ríe dirá ¡de que rayos me estoy riendo! También, a la conversación grupal se unirán a lo más dos hombres, que vendrían siendo los más bacanes, populares, como usted quiera llamarlos. La conversación de ambos hombres tratara solo de oye que estabai curao’ (oye estabas borracho), saleee! y vo? que te comiste esa guatona fea (nada que ver! Y tú? Te besaste con esa gordita) Y de nada más. Si hay mas hombres se arma un grupo aparte y habla solo de eso.
El lunes de “solo reme moranza” dura solo, efectivamente el lunes, pero esto no acaba aquí señores (señoritas en realidad), esto sigue en las redes sociales. Esto va desde las fotos que se subieron del fin de semana, esas que si sales muy fea te ponen derechamente un cuadrado negro en tu cabeza que disimula tu fealdad, esas fotos que solo se ven los ojos y tu pelo porque el flash es muy fuerte y esas fotos que salen todos como medio agachados y pose de equipo de fútbol que en vez de una pelota es un ron. Hasta los comentarios continua, pero no son comentarios como que buena fiesta amigo, espero que hallas llegado bien si no más bien son comentarios internos que si tú no sabes que significan piensas directamente que el que la persona que lo escribió es un enfermo mental como por ejemplo alguien te puso esto: linterna. Ahhh lienterna!, Buena linterna, que no se te caiga la linterna, “Yo también creo que debo ser una linterna” risas y más risas y “me gusta” al por mayor. Y es como que en toda esa semana no se habla, no se comenta, directamente se vomita todo lo vivido hasta más no poder aquel memorable fin de semana. Nuevamente traigo a esa pobre muchacha que no pudo salir el fin de semana y que tiene que ver este tipo de publicaciones. Después nos quejamos de que ella es media rara. Y así toda la semana se pasa hasta el próximo fin de semana…
En fin, creo que se ha vuelto todo al revés. A lo bueno lo llamamos malo y a lo malo bueno. El horarios de estudio lo hacemos de recreo y el recreo lo hacemos horario de estudio. Organizamos juntas y fiestas en horario de clases y ¿Qué se habla en las juntas? De colegio y estudios Oye y tu a que U vai a entrar el próximo año? Y dialogos de ese tipo pero con cinco piscolas ya en el cuerpo. Como dice la canción de los miserables: Estamos todos locos, esa es la verdad, nadie entiende nada y ni lo entenderán (…) Este mundo está loco esa es la verdad.
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